La percusión supone quizá uno de los aspectos musicales más antiguos y primitivos entre los utilizados por el hombre junto a la propia voz humana. Desde tiempos inmemoriales, el ser humano se ha servido del ritmo para desarrollar diferentes tareas, desde el acompañamiento en el trabajo hasta la celebración de ritos y fiestas. Es por eso que la percusión, y los ritmos creados a través de ella, nos conectan con nuestra parte más ancestral y misteriosa, más mágica y esencial: en el origen, lo primero fue el ritmo, la propia conciencia de nuestro cuerpo al caminar, la percepción asombrada de nuestro propio corazón latiendo.
Todos tenemos, de manera natural e innata, heredada de nuestros antepasados, un sentido interior del ritmo, seamos o no conscientes de ello; tal es así que sin él no podríamos vivir.
Desarrollar este instinto rítmico para poder desempeñar con él manifestaciones artístico-musicales viene a ser una tarea relativamente fácil si partimos de nuestro propio instinto rítmico-musical, a partir del cual podremos construir, elaborar y enriquecer todo cuanto nosotros queramos.
Es por eso que en este curso se plantea la posibilidad de un acercamiento a la percusión desde un punto de vista orgánico, intuitivo y natural, para que todo el mundo pueda hacer uso de ese instinto rítmico que todos tenemos. Como hemos dicho, en el principio fue el ritmo, la notación musical vino mucho después, muchísimos siglos después para ser exactos. No es necesario tener conocimientos teóricos musicales para disfrutar de esta experiencia maravillosa que es la sensación de poder percutir un ritmo, de vivirlo interiormente, integrándolo en nuestro propio cuerpo.
Desde este taller queremos animaros a experimentar esta potente sensación con nosotros para que conectéis así con vuestro propio instinto rítmico, tantas veces olvidado por nosotros mismos.
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